El escritor José Soto Chica, conocido por su formación como medievalista y su experiencia militar, ha publicado 'Muerte en Toledo' (Espasa), su más reciente obra. La novela se sumerge en la corte de Alfonso X el Sabio, explorando un periodo de gran efervescencia cultural y poder geopolítico en Castilla.
Toledo y la Castilla del siglo XIII se describen como un crisol de culturas, donde convivían las religiones islámica, judía y cristiana. Esta coexistencia propició un notable intercambio cultural, personificado en la llamada Escuela de Traductores, un concepto que trascendía un lugar físico para representar la reunión de sabios en torno al monarca.
Castilla, en aquella época, ostentaba una posición de gran relevancia en la geopolítica europea. Reyes de Inglaterra, Noruega y embajadores de Egipto y Constantinopla visitaban la corte castellana, reflejo del prestigio de Alfonso X, quien llegó a armar caballero al futuro rey inglés Eduardo I.
Soto Chica reflexiona sobre la pérdida de la "seguridad en sí misma" de la Europa actual, contrastándola con el dinamismo del siglo XIII, cuando el eje cultural, económico y político se trasladó de Oriente a Europa, con Castilla como epicentro. "Empezamos a ser el centro del mundo", señala el autor.
El autor describe a Alfonso X como un monarca "tremendamente ambicioso" cuya sed de poder, a pesar de sus "buenas ideas" y "conocimiento necesario", le llevó a "dilapidar" su potencial. La ambición desmedida, según Soto Chica, conduce a la "catástrofe" y a la pérdida de la "noción de la realidad", llevando a los dirigentes a justificarlo todo en "codicia".
La novela también se adentra en la Sevilla de 1259 y 1260, una ciudad que, según el escritor, conserva mucho de su esplendor medieval. Menciona elementos como el "lagarto" (cocodrilo) colgado en la nave de la Catedral, regalo de Baybars, sultán de Egipto, o bridas de una jirafa, como testimonios de la apertura y dinamismo comercial de la ciudad, entonces la más rica y poblada de la Península Ibérica.
Como medievalista, Soto Chica confiesa sentirse más cómodo "conociendo mejor a los muertos que a los vivos", y encuentra en la Edad Media, especialmente en la corte de Alfonso X, un periodo de "veneración" por los libros. La historia, para él, ofrece "las claves de lo que no deberíamos volver a hacer".
Durante su investigación, el autor descubrió una paradoja en torno a Aristóteles: mientras su testamento solo menciona unos pocos talentos de plata, se le atribuye un regalo de 800 talentos de Alejandro, lo que sirvió de inspiración para el argumento de la novela.
Soto Chica recomienda "La Carretera" de Cormac McCarthy y "El fantasma del rey Leopoldo" de Enzensberger, libros que le han "sobrecogido" y que considera "sucedáneos" visuales, al igual que sus propias obras, que le sirven de "refugio".




