El periodista Jorge Muñoz, redactor jefe de la sección de Local de Diario de Sevilla, ha publicado recientemente el libro Marta del Castillo. Las grietas de un crimen sin cuerpo, donde analiza las inconsistencias y los errores en la investigación del mediático caso. En una entrevista, Muñoz califica a Miguel Carcaño, el asesino confeso, como un "psicópata de libro", a pesar de que los forenses descartan patologías.
Muñoz señala que las "grietas" del caso, lejos de cerrarse con el tiempo, se han hecho más evidentes, principalmente porque la familia de Marta del Castillo aún no ha podido recuperar el cuerpo de la joven. El periodista critica la detención "precipitada" de Carcaño menos de 20 días después de la desaparición, sugiriendo que una prolongación de las escuchas telefónicas podría haber aportado más indicios.
El autor considera que el "principal error" del caso fue permitir que Carcaño marcara el rumbo de la investigación con sus hasta ocho versiones distintas del crimen. La primera, y más conocida, insinuaba que el cuerpo había sido trasladado en motocicleta. Muñoz detalla en el libro los orígenes de Miguel Carcaño, su relación con su hermano Javier Delgado y cómo estos factores podrían explicar los acontecimientos posteriores a la trágica noche del 24 de enero.
El libro también aborda la posibilidad de que Carcaño, a pesar de su perfil, haya actuado con la ayuda de "terceras personas" no identificadas para deshacerse del cuerpo, tal como sugieren las sentencias judiciales. Muñoz especula que los restos podrían estar enterrados en la zona de Camas, cerca de donde vivía la entonces novia de Carcaño, Rocío, y recuerda la impactante carta del padre de Marta, Antonio del Castillo, ofreciendo el piso donde ocurrió el crimen a cambio de información.
Muñoz reflexiona sobre el impacto profesional que este caso ha tenido en su carrera, invirtiendo "prácticamente la mitad" de su trayectoria. "Todos los periodistas sevillanos tenemos esa espina clavada", afirma, expresando el deseo de poder dar la noticia del hallazgo de los restos de Marta. Ante la próxima salida de prisión de Miguel Carcaño en 2030, el periodista duda que la sociedad esté preparada, y anticipa que el asesino podría marcharse a América, tal como ha comentado a sus abogadas.




