La declaración del mandatario andaluz surge a raíz de la interrupción de los trabajos en esta infraestructura vital para la capital andaluza, lo que ha generado dudas sobre su integridad estructural. La preocupación se centra especialmente en la existencia de tensores incompletos, un factor que lleva a cuestionar si la seguridad del puente está garantizada en su estado actual.
“"La paralización de las obras es un fiasco que pagarán los contribuyentes."
El presidente ha calificado la situación como un «fiasco», anticipando un incremento en el costo para los ciudadanos. Además, ha denunciado la supuesta implicación de una «trama» en intentos de obtener «mordidas» en el proyecto, calificando esta situación de «sonrojante» para los sevillanos que sufren atascos diarios debido a la inacabada ampliación.
La solicitud del informe técnico busca esclarecer el estado real del puente y asegurar que no representa un riesgo para los usuarios, en un contexto donde la interrupción de los trabajos ha generado un debate público sobre la gestión y transparencia de grandes proyectos de infraestructura.




