La investigación se inició el pasado mes de junio, cuando se detectó una notable proliferación de pintadas con la firma 'Artone' en diversas áreas de Sevilla, con especial incidencia en el centro histórico. Estas marcas afectaban tanto al mobiliario urbano como a propiedades privadas.
Los agentes encargados del caso observaron un patrón recurrente en la forma de actuar del presunto autor, quien mostraba una clara preferencia por la señalización vertical de tráfico, utilizando el interior de las señales como soporte para sus firmas.
Gracias a la labor de los agentes especializados en pintadas vandálicas, y tras un intenso trabajo de vigilancia y análisis con el apoyo de las cámaras de seguridad municipales, se logró identificar al presunto responsable. Se le acusa de un presunto delito continuado de daños.
Hasta la fecha, se han contabilizado más de 300 elementos vandalizados, entre los que se incluyen 40 señales verticales de tráfico, 6 señales de vado, 22 buzones de correos, 3 cajas de semáforos, 3 cajas de registro, 9 fachadas de inmuebles, 6 puertas de edificios, 1 fachada de inmueble con protección patrimonial, 200 cofres de motocicletas de alquiler y 61 tapas de registro.
Estas acciones pueden ser consideradas un delito contra el patrimonio histórico si afectan a edificios protegidos, o infracciones graves y muy graves según la nueva ordenanza de limpieza. Las sanciones por este tipo de infracciones pueden ascender hasta los 3.000 euros.




