La parroquia de San Nicolás en Córdoba celebra un hito significativo: el medio siglo de la presencia de la imagen de María Santísima de Gracia y Amparo, que fue bendecida el 31 de mayo de 1976. Esta advocación se convirtió en la titular de la hermandad de la Sentencia, enriqueciendo el patrimonio religioso de la ciudad.
La Dolorosa, cuya autoría se atribuye a un artista anónimo y cuya hechura data de entre los siglos XVII y XVIII, se integra entre las imágenes más antiguas de la Semana Santa cordobesa. Su incorporación a la cofradía, que ya veneraba a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, era un anhelo largamente esperado.
La historia detrás de esta imagen incluye la intervención del joven fraile capuchino Ricardo de Córdoba a principios de los años 70. Al preguntar por la ausencia de una Virgen en San Nicolás, se descubrió una antigua imagen en el sótano de la parroquia, que había pertenecido al antiguo convento de la Victoria y que había sido venerada bajo distintas advocaciones, como Nuestra Señora de los Remedios y Nuestra Señora de los Dolores.
El fraile, impresionado por el estado de la talla, impulsó su restauración y puesta al culto. Finalmente, el vicario general de la diócesis de Córdoba, Alonso García Molano, la bendijo en la parroquia de San Nicolás de la Villa con la advocación actual.
La imagen, de candelero y con una altura de 165 centímetros, está tallada en madera de cedro con policromados en rostro y manos. Sus ojos de cristal soplado datan del siglo XVIII. Su llegada marcó una nueva etapa para la hermandad, estrenando el altar que hoy comparte con el Señor.
Con motivo de esta conmemoración, la Virgen de Gracia y Amparo preside excepcionalmente el retablo de la parroquia de San Nicolás desde el 12 de abril de 2026 hasta diciembre. Además, este año ha visto el estreno de los nuevos varales del palio, obra de Ramón León.
La celebración se extenderá a una obra social en Perú, con una donación de 8.000 euros a la Comunidad de Niños Sagrada Familia para instalar una planta purificadora de agua en comunidades indígenas del Amazonas, beneficiando a más de mil niños en situación de vulnerabilidad.




