Guillermo Antiñolo, jefe de servicio de la Unidad de Medicina Materno Fetal, Genética y Reproducción del Hospital Universitario Virgen del Rocío y catedrático de la Universidad de Sevilla, ha sido distinguido con el VII Premio Reconocimiento Andaluz. A lo largo de su carrera, ha sido un pionero en disciplinas como la genética clínica, la medicina fetal y la reproducción asistida, situando a Sevilla a la vanguardia internacional, especialmente en cirugía fetal para la espina bífida.
El especialista describe su trayectoria como impulsada por la innovación médica y una firme defensa de la salud de la mujer. "La medicina, la música y la mujer han sido los tres grandes motores de mi vida", afirma Antiñolo, quien subraya que el amor y su esposa han sido una transformación vital fundamental, complementando su orientación profesional hacia la salud femenina.
Antiñolo ha sido testigo y partícipe de la revolución genética, pasando de una disciplina experimental a una herramienta clínica cotidiana. Su grupo ha contribuido significativamente al desarrollo de la genética y la genómica en España y Europa, especialmente en el campo de las enfermedades raras, descubriendo nuevos genes y desarrollando aplicaciones clínicas con genómica e inteligencia artificial.
Un hito destacado en su carrera fue la participación en el nacimiento del primer bebé libre de una enfermedad hereditaria mediante diagnóstico genético preimplantacional en la sanidad pública española. Este logro, fruto de años de investigación colectiva, permitió cambiar radicalmente el futuro de familias con pocas alternativas terapéuticas, aunque generó controversia en sectores conservadores.
El médico resalta que las mujeres, por su forma de afrontar la enfermedad y la adversidad, han sido una fuente constante de inspiración. Experiencias vividas durante la pandemia de Covid-19 con embarazadas en estado crítico en la UCI le han marcado profundamente.
La cirugía fetal, que hace décadas parecía ciencia ficción, hoy ofrece posibilidades cada vez mayores gracias a la mejora de técnicas, anestesia y conocimiento científico. Antiñolo recuerda que fueron pioneros en España en este campo, abordando patologías antes intratables antes del nacimiento.
Respecto al futuro, Antiñolo prevé avances significativos en el diagnóstico y tratamiento prenatal, impulsados por la convergencia de genómica, inteligencia artificial y otras tecnologías. Subraya la importancia de que estos avances estén guiados por principios éticos y humanos.
La medicina personalizada, basada en el análisis de grandes volúmenes de datos ('datos que curan'), es otra área en la que el genoma está transformando la práctica médica. Sin embargo, señala el diagnóstico de enfermedades raras como un desafío pendiente, junto a la necesidad de mayor inversión en investigación.
Sobre el papel de Andalucía como referente en investigación, Antiñolo reconoce el talento existente pero insiste en la necesidad de planificación, inversión y una visión a largo plazo para sostener un sistema sanitario complejo y costoso, más allá de los grupos punteros.
Finalmente, Antiñolo expresa su deseo de ser recordado por transmitir la idea de que los sueños se cumplen con trabajo y perseverancia, y reitera que la mujer, la medicina y la música han sido los pilares de su vida, lamentando que el mundo siga estando mayoritariamente gobernado por hombres.




