El sentimiento blanquirrojo se hizo patente este pasado jueves con una multitudinaria manifestación del sevillismo, a pesar de las altas temperaturas. Los asistentes reiteraron su deseo de un cambio en el actual Consejo de Administración, un mensaje que ha resonado con fuerza en el Ramón Sánchez-Pizjuán y que previsiblemente continuará durante agosto, coincidiendo con el inicio de la temporada. El presidente, Del Nido Carrasco, ha señalado que mantendrá su cargo mientras no se concrete una venta, amparado en un pacto existente.
Tras la protesta, la principal incógnita entre los seguidores es la repercusión de la misma. Las expectativas apuntan a que esta movilización no alterará la postura de la cúpula directiva, que se mantiene firme en su posición, a menos que se materialice una venta del club, algo que no se vislumbra a corto plazo.
Los organizadores de la protesta expresaron su agradecimiento a los numerosos aficionados presentes, destacando el ambiente positivo y declarando que "el sevillismo ha hablado: el tiempo de los actuales dirigentes ha acabado".
Fuentes cercanas a Accionistas Unidos indican que esperarán unos días para observar si existe alguna reacción por parte del club, una posibilidad que consideran poco probable. Posteriormente, iniciarán su plan de acción, que incluye la búsqueda de apoyos suficientes para alcanzar el 5% del capital social, lo que les permitiría solicitar formalmente la convocatoria de una Junta General Extraordinaria de Accionistas, siguiendo los plazos legales establecidos.




