El conjunto nervionense no logró reaccionar ante un rival directo en la lucha por la permanencia, mostrando una preocupante falta de ideas y contundencia. La primera mitad fue especialmente deficiente, con el equipo encajando el primer gol de Iván Romero, un ex canterano sevillista. A pesar de una leve mejoría en el segundo tiempo, el equipo no consiguió generar peligro real y terminó cediendo el segundo tanto en el descuento, nuevamente obra de Iván Romero.
El partido, crucial para las aspiraciones de ambos equipos, comenzó con un susto para el Sevilla cuando un defensor cometió un penalti que, tras la revisión del VAR, fue anulado. Este incidente, aunque sin consecuencias directas en el marcador, evidenció la falta de concentración que caracterizó al equipo durante gran parte del encuentro. El Levante, por su parte, aprovechó la pasividad defensiva sevillista para dominar el juego y generar las ocasiones más claras.
La falta de reacción del Sevilla fue palpable, especialmente en el primer gol, donde la defensa permitió que un jugador rival avanzara sin oposición hasta el área para rematar a puerta. Tras el descanso, el equipo mostró una imagen ligeramente diferente, con mayor fluidez en la construcción y algunos acercamientos, pero sin lograr un solo tiro a puerta en todo el partido. Esta ineficacia ofensiva, sumada a las dudas defensivas, deja al equipo en una posición muy comprometida.
La derrota ante el Levante, que se reengancha a la lucha por la permanencia, deja al Sevilla FC con solo dos puntos de ventaja sobre la zona de descenso. Las sensaciones son peores que nunca, y el abismo de la Segunda División se percibe cada vez más cerca para el equipo de García Plaza.




