La asistencia de Juan Carlos I al evento taurino fue recibida con una notable ovación por parte del público que llenaba el coso sevillano. Los diestros Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda, protagonistas de la tarde, le brindaron su primer toro, aunque estos no resultaron en triunfos destacados para los toreros. Posteriormente, Morante consiguió dos orejas en el cuarto toro, Roca Rey una en el quinto y David de Miranda otra en el sexto.
El Rey emérito estuvo acompañado en todo momento por su hija, la infanta Elena, y presenció la corrida desde el palco de los maestrantes, no desde el Palco Real. Compartió este espacio con Marcelo Maestre de León, Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
Juan Carlos I llegó a Sevilla al mediodía, alojándose en un hotel de la calle Castelar, donde fue recibido por sus nietos Victoria Federica de Marichalar y Felipe Juan Froilán, quienes también asistieron a la plaza de toros por la tarde. Previamente a la corrida, el Rey emérito almorzó en el Real Club Pineda.




