El torero, que fue trasladado al centro hospitalario después de la intervención de urgencia en la enfermería de la plaza, se encuentra en condición estable y afebril. Sin embargo, fuentes cercanas a su entorno han señalado que el diestro experimenta un considerable dolor a medida que los efectos de los calmantes disminuyen.
La cornada, descrita como 'muy grave' en el parte oficial emitido por el cirujano Octavio Mulet, perforó el recto del matador. El informe detalló una herida por asta de toro en el margen anal posterior, con una trayectoria de aproximadamente 10 centímetros, que afectó parcialmente la musculatura esfinteriana anal y provocó una perforación de 1,5 centímetros en la cara posterior del recto.
El incidente ocurrió durante la lidia del cuarto toro de la tarde, un ejemplar de Matilla. El animal embistió al diestro sin que este pudiera reaccionar a tiempo con el capote, lo que resultó en una caída y la posterior cornada bajo el glúteo. La gravedad de la herida fue evidente por los gestos de dolor del torero, quien no pudo levantarse y fue asistido de inmediato.
Aunque inicialmente se especuló con un percance menor, el parte médico, emitido pasadas las 21:30 horas, confirmó la seriedad de las lesiones. El diestro había tenido una destacada actuación en el ciclo abrileño, cortando una oreja al primer toro y logrando un gran impacto en su segunda tarde, donde fue sacado a hombros a pesar de no obtener trofeos.
El cirujano Octavio Mulet explicó la noche del percance la complejidad de la zona afectada, indicando que la intervención requirió una reparación de esfínteres, lo que la hizo más complicada. Se estima que la recuperación podría tardar al menos diez días antes de poder establecer plazos más concretos.




