Ante la pasividad del Gobierno central, propietario del inmueble, el Ayuntamiento de Ronda se ha visto obligado a intervenir para evitar el riesgo de derrumbe de una casa en ruinas situada en la calle Armiñán. La alcaldesa, María de la Paz Fernández, explicó que se ha instalado una estructura metálica de grandes dimensiones para garantizar la seguridad de los peatones.
La alcaldesa señaló que, a pesar de los expedientes sancionadores y multas impuestas al Gobierno de España, este no ha realizado las obras necesarias para garantizar la seguridad del edificio. Por ello, el Consistorio ha asumido la responsabilidad de tomar las medidas urgentes.
El inmueble, ubicado en una de las vías más transitadas de la ciudad y catalogado dentro del conjunto histórico por problemas de conservación, llevaba años deteriorándose. El Consistorio rondeño ha tenido que realizar un desembolso de 78.000 euros para ejecutar estas medidas de emergencia, un gasto que se registrará como carga del inmueble.
El concejal de Urbanismo, Jesús Vázquez, informó que en Ronda hay inventariados 51 inmuebles en mal estado, 30 de ellos en el conjunto histórico. De estos, 16 presentan riesgo grave, 14 medio y 21 bajo. El Ayuntamiento ya ha actuado en 30 de ellos mediante declaraciones de ruina, multas coercitivas o demoliciones subsidiarias, como las realizadas en la calle Tenorio (5.500 euros), calle Espíritu Santo (38.000 euros) y Cuesta de Santo Domingo (15.000 euros), esta última intensificada tras un temporal.




