La iniciativa busca evitar la propagación de esta infección vírica mediante diagnósticos en zonas sensibles y recomendaciones a la ciudadanía. El delegado de Medio Ambiente, Jorge Fernández, anunció la campaña, destacando que, aunque Ronda se encuentra en riesgo bajo, el consistorio mantendrá una vigilancia activa tanto en zonas urbanas como rurales.
El virus del Nilo se transmite a humanos y equinos por la picadura de un mosquito infectado. En personas, los síntomas suelen parecerse a los de la gripe, aunque en un 1% de los casos puede derivar en meningitis, encefalitis o parálisis flácida aguda. Los grupos más vulnerables incluyen a personas de edad avanzada, trasplantados, diabéticos, hipertensos o aquellos con sistemas inmunitarios comprometidos.
El Ayuntamiento de Ronda ya ha realizado diversos controles y diagnósticos en áreas propensas a la reproducción de mosquitos. Estas acciones se han llevado a cabo en imbornales del barrio de San Francisco, en las pedanías de La Cimada y Los Prados, y en puntos de agua como el pilar junto a la Puerta de Almocábar, la Fuente de los Ocho Caños y la piscina municipal Manolo López. La vigilancia y los controles se extenderán hasta el próximo otoño.
Se solicita la colaboración ciudadana para eliminar focos de reproducción de mosquitos, como agua estancada en bajos de edificios, sótanos, huecos de ascensores, platos de macetas, depósitos, fosas sépticas o piscinas sin tratar. Se recuerda la importancia de cambiar diariamente el agua de los recipientes de las mascotas.
Como medidas de autoprotección, se aconseja el uso de mosquiteras en puertas y ventanas, la aplicación de repelentes y el uso de ropa que cubra brazos y piernas durante el amanecer y el atardecer, especialmente en áreas con alta presencia de mosquitos. También se recomienda evitar espacios con agua estancada.




