La producción teatral Mamma Mia!, que ha cautivado a audiencias durante décadas, llegará a la ciudad de Sevilla para ofrecer funciones en el Teatro de la Maestranza entre el 9 y el 12 de julio. La actriz Verónica Ronda encabeza el elenco en el icónico papel de Donna Sheridan.
Ronda, con una vasta experiencia en el musical, atribuye el perdurable éxito de la obra a la combinación de la inconfundible música de ABBA y una historia que resuena con temas universales como el amor, la amistad y las relaciones familiares intergeneracionales. "La banda sueca construyó unas melodías que seguimos consumiendo cincuenta años después", señala la intérprete, destacando la frescura de temas como Dancing Queen o Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight).
La actriz describe su incorporación al proyecto como un punto de inflexión en su carrera, pasando del teatro clásico a un rol protagonista en un musical de gran envergadura. Su preparación implicó una disciplina rigurosa, buscando asesoramiento vocal y estudiando interpretaciones previas para aportar su propia visión al personaje de Donna Sheridan, una antigua hippie de los años setenta que cría sola a su hija y gestiona un hotel en una isla griega.
Ronda considera que Donna es una figura femenina poderosa y contemporánea, cuya independencia y resiliencia resuenan fuertemente con el público actual. La obra, que ha actualizado su escenografía y coreografías desde su estreno original, aborda temas como la independencia femenina, la diversidad de modelos familiares y la importancia de las redes de apoyo, aspectos que, según la actriz, resultan aún más relevantes hoy en día.
Más allá de la trama romántica que involucra a tres hombres del pasado de Donna, el núcleo emocional del espectáculo reside en la relación madre-hija. La interpretación de canciones como Slipping Through My Fingers, que evoca la despedida simbólica de Sophie, ha permitido a Ronda conectar con la experiencia de la maternidad y la partida de los hijos del hogar.
La actriz subraya que, a pesar de la repetición de funciones, cada interpretación de Donna se enriquece con nuevos matices, manteniendo la frescura y la intimidad del personaje. Las reacciones del público, que incluyen momentos de profunda emoción compartida, confirman el impacto duradero de las canciones de ABBA y la conexión del público con los personajes y las vivencias que el musical representa.
Mamma Mia! se consolida así como una celebración colectiva, un relato sobre los vínculos que perduran, la capacidad de reinventarse y la fuerza de mujeres como Donna Sheridan, cuyo mensaje de autosuficiencia y superación sigue siendo inspirador.




