Ante la problemática de los incendios forestales y la necesidad de mantener limpios los bosques, Benarrabá ha implementado un programa piloto que utiliza ganado caprino para la conservación del monte. La iniciativa busca complementar las labores de prevención realizadas por el Infoca.
La falta de rentabilidad y la burocracia habían llevado al abandono de la actividad ganadera y, consecuentemente, del monte. Ante esta situación, el consistorio decidió reintroducir ganado en los bosques, aprovechando sus más de 600 hectáreas de monte público, una extensión difícil de gestionar con los recursos disponibles para una localidad de 466 habitantes.
La experiencia piloto, que comenzó con 30 cabras, ha mostrado resultados positivos. Ahora, se está trabajando en la construcción de una segunda cabreriza para ampliar el rebaño hasta los 300 ejemplares, lo que permitirá actuar sobre una superficie de terreno considerablemente mayor. Actualmente, las cabras pastan en unas 30 hectáreas de monte municipal.
Debido a la escasez de personal para el pastoreo, un concejal se encarga de las labores, ya que no se realizan ordeños. El objetivo es la cría para aumentar el número de cabras sin necesidad de grandes inversiones. Ya se han incorporado 22 chivos a la piara.
Para optimizar el control del rebaño, el consistorio ha introducido un pastor electrónico. Mediante collares en cada cabra, se pueden establecer alambradas virtuales y monitorizar la actividad y ubicación de cada animal en tiempo real. El alcalde de Benarrabá, Silvestre Barroso, ha explicado que este sistema permite controlar las cabras y cambiar sus zonas de pastoreo sin necesidad de desplazarse, aunque se mantiene un control presencial diario.




