Un centenar de miembros de la comunidad escolar de Vícar se concentraron frente a la Delegación Territorial de Educación para manifestar su descontento ante la negativa del gobierno andaluz a construir un nuevo Instituto de Educación Secundaria (IES) y la decisión de suprimir el servicio de transporte escolar.
El alcalde Antonio Bonilla recordó que hace cuatro años se ofreció a la Junta de Andalucía la cesión de un solar en el Bulevar de La Paz para la edificación del nuevo centro. Según Bonilla, la respuesta de la consejera ha sido que existen otros centros más masificados y que la construcción del instituto de Cabañuelas se contempla a medio plazo, estimando un periodo de entre 8 y 12 años, un plazo considerado inaceptable.
El Equipo de Gobierno municipal también ha defendido el mantenimiento del transporte escolar, recientemente suprimido por la Junta de Juanma Moreno. Este servicio es esencial para los menores de Las Cabañuelas que se trasladan a Puebla de Vícar debido a la falta de un centro de Educación Secundaria Obligatoria propio en su localidad.
Respecto a la propuesta del Grupo Municipal del PP de que el Ayuntamiento asuma el coste del transporte, el alcalde la calificó de "tomadura de pelo", subrayando que la competencia es exclusiva de la Junta de Andalucía y que, legalmente, Vícar no podría hacerse cargo de dicho servicio.
Bonilla reafirmó el compromiso del consistorio con los ciudadanos de Vícar, asegurando que "no vamos a ceder ni un milímetro" en la defensa de las necesidades e intereses del municipio, independientemente de quién gobierne en la Junta de Andalucía o en el Gobierno de España.




