Esta situación, que afecta a diversos proyectos desde aparcamientos hasta residencias universitarias, refleja una creciente dificultad para las administraciones en encontrar empresas interesadas en los contratos públicos. Según un estudio de Intescia-Doubletrade, plataforma especializada en inteligencia comercial, la inflación post-pandemia es un factor clave que disuade a las compañías de participar en estos concursos.
A Málaga le siguen Cádiz con 89,9 millones, Sevilla con 71,2 millones y Jaén con 38,7 millones. En el conjunto de Andalucía, la cifra asciende a 458 millones de euros en inversiones no ejecutadas, lo que convierte a la comunidad en la tercera de España con mayor volumen de concursos desiertos. A nivel nacional, se registraron 9.819 licitaciones sin adjudicar, sumando un valor de 4.011 millones de euros, un 86,1% más que en 2021.
“"En muchos casos, los contratos se han vuelto a licitar en otro pliego, pero el hecho de que queden desierto en una primera instancia refleja la dificultad de conciliar los intereses de las administraciones y las empresas."
Entre los proyectos malagueños más destacados que han quedado desiertos se encuentra la construcción de un aparcamiento en Ronda, valorado en 56,7 millones de euros, que finalmente fue adjudicado tras una segunda licitación. Otro caso relevante es el contrato mixto para el suministro de energía eléctrica e instalación de fotovoltaicas en la Universidad de Málaga (UMA), con un valor de 32 millones de euros, que también fue adjudicado tras un segundo proceso.
Asimismo, la concesión de terrenos para una gran residencia universitaria en el campus de Teatinos de la UMA, con un valor de 10,7 millones de euros, quedó desierta en noviembre y se encuentra pendiente de una nueva adjudicación. Finalmente, el servicio integral de atención a personas sin hogar en Málaga, valorado en 10,4 millones de euros, también quedó sin adjudicar en mayo de 2025, lo que ha llevado al consistorio a fragmentar el servicio en lotes más pequeños.




