La tripulación de la aeronave comunicó la señal de urgencia «Pan Pan» a los Controladores Aéreos Españoles, solicitando regresar a Málaga para realizar comprobaciones antes de aterrizar.
Los controladores activaron el protocolo de emergencia, reservando la pista 12 para el aterrizaje y desviando otras operaciones a la pista 13 para mantener la actividad del aeropuerto y disponer de una pista alternativa.
La operativa con una única pista obligó a aumentar la separación entre vuelos, provocando esperas para algunas aeronaves. La tripulación realizó comprobaciones adicionales al norte del aeropuerto antes de la aproximación final.
Finalmente, el avión aterrizó y abandonó la pista sin incidencias. Tras la revisión de la pista, el aeropuerto recuperó su configuración habitual con ambas pistas operativas.




