Las motos de agua que circulan cerca de la orilla en las playas de Málaga suponen un peligro para los bañistas y pueden derivar en sanciones económicas significativas. Este verano ya se han interpuesto alrededor de una veintena de denuncias en una sola jornada por el uso indebido de estas embarcaciones náuticas.
La normativa estatal, recogida en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y las ordenanzas municipales malagueñas regulan estrictamente su circulación. Se establece la obligación de respetar las zonas autorizadas de navegación y de utilizar un chaleco salvavidas homologado.
La prohibición más destacada es la navegación en la franja de 200 metros junto a la costa, excepto para varar la embarcación o salir al mar, maniobras que deben realizarse de forma perpendicular, a velocidad reducida y con extrema precaución. Otras prohibiciones incluyen navegar dentro de zonas de baño balizadas, acercarse a menos de 50 metros de otras embarcaciones o circular dentro de recintos portuarios no autorizados.
Las infracciones más comunes en Málaga están relacionadas con la proximidad a la costa, la entrada en zonas de baño o la ausencia del chaleco salvavidas obligatorio.
El régimen sancionador de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante contempla multas que varían según la gravedad. Las infracciones leves pueden acarrear hasta 60.000 euros, las graves hasta 180.000 euros (seguridad marítima) o 120.000 euros (tráfico marítimo). En los supuestos más graves, las multas pueden ascender hasta los 901.000 euros en materia de seguridad marítima, dependiendo de las circunstancias y el riesgo generado.




