La asamblea general de trabajadores del Metro de Málaga ha dado su respaldo al preacuerdo de convenio colectivo alcanzado con la dirección, culminando así un periodo de seis meses de negociaciones. La votación, calificada como "muy ajustada" por el sindicato CSIF, evidencia una "notable división dentro de la plantilla", aunque el resultado final permite desconvocar los paros previstos.
El proceso de votación se llevó a cabo mediante urna y sufragio secreto, registrando una participación del 95,4%, lo que representa a 166 personas. El resultado final mostró 87 votos a favor, 76 en contra y 3 en blanco. Esto significa que un 47,6% de la plantilla expresó su rechazo al acuerdo propuesto.
“"Existe una parte muy significativa de la plantilla que mantiene dudas y preocupaciones sobre el contenido del convenio."
Desde el Comité de Empresa se ha señalado que, si bien el resultado valida el preacuerdo, el elevado número de votos en contra subraya la existencia de inquietudes importantes. Las negociaciones estuvieron marcadas por meses de reuniones, movilizaciones y jornadas de huelga, así como por el rechazo de propuestas anteriores, lo que obligó a retomar el diálogo y mejorar las condiciones iniciales.
El acuerdo incorpora mejoras económicas, incluyendo incrementos retributivos y una cláusula de revisión vinculada al IPC. También se han introducido cambios en la organización del trabajo, los turnos de conducción y otros aspectos relacionados con la estabilidad laboral.
La representación de los trabajadores ha insistido en que la firma del convenio, prevista para hoy, "no cierra el proceso", sino que abre una nueva etapa. En esta fase, será crucial el cumplimiento de lo pactado y la atención a las demandas de la parte de la plantilla que no se siente plenamente representada por el acuerdo. El comité ha destacado que la dirección del Metro de Málaga deberá seguir trabajando para abordar estas inquietudes y mejorar las condiciones laborales, con el fin de reducir la tensión y reforzar la cohesión interna.




