La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha elevado el nivel de aviso para la región, anticipando un cambio drástico en las condiciones climáticas tras un periodo de sol. Un frente frío de movimiento lento está arrastrando una masa de polvo sahariano en suspensión, conocida como calima, a través del sur de la península.
La combinación de este denso polvo con las precipitaciones entrantes provocará la temida 'lluvia de barro' o 'lluvias de sangre', un fenómeno meteorológico que deja una capa de suciedad marrón en terrazas, piscinas y vehículos. Según las previsiones de Aemet, la inestabilidad alcanzará su punto álgido durante la tarde y la noche en Málaga y el oeste de Andalucía.
Se esperan aguaceros torrenciales que podrían descargar entre 15 y 20 milímetros de lluvia en tan solo una hora, mientras que las zonas del interior se enfrentan a un alto riesgo de granizadas repentinas. Además, fuertes vientos del sur azotarán la costa y el oeste de Andalucía, con rachas que podrían superar los 70 kilómetros por hora.
Las autoridades han emitido advertencias a los conductores para que extremen la precaución en la autovía A7, debido a la escasa visibilidad causada por el polvo y las condiciones resbaladizas de la calzada. El temporal también está afectando a otras regiones del norte de España, con avisos amarillos simultáneos en Extremadura, el oeste de Castilla y León y Galicia, donde se esperan ráfagas de viento superiores a los 80 kilómetros por hora y acumulaciones de lluvia que podrían superar los 80 milímetros en 48 horas.




