La iniciativa municipal, que se ha desarrollado desde otoño hasta ahora, tiene como objetivo principal incrementar la masa arbórea y mejorar el reverdecimiento de los espacios urbanos. De los árboles plantados, 1.416 se han destinado a la vía pública y zonas verdes, mientras que los 167 restantes se han ubicado en centros educativos.
Impulsada por el Área de Sostenibilidad Medioambiental, esta campaña busca mejorar la calidad ambiental, ampliar las zonas de sombra y crear una trama urbana más resiliente al calor. El incremento del arbolado contribuye a la mejora de la calidad del aire, la reducción del efecto de las islas de calor y la creación de entornos más amigables para los peatones, además de favorecer la biodiversidad urbana.
En las últimas siete campañas se han plantado un total de 9.684 árboles en la ciudad, lo que demuestra la continuidad de las políticas de renovación y ampliación del arbolado. Entre las especies más utilizadas se encuentran el hibisco, almez, naranjo agrio, lapacho rosado, flamboyán, ciclamor canadiense, sófora y pitanga, seleccionadas por su porte medio y su adaptabilidad al entorno urbano.
El mantenimiento del arbolado y las zonas verdes municipales está a cargo de empresas adjudicatarias, con contratos que ascienden a 18,5 millones de euros. Estos contratos se encuentran en su última prórroga anual. Adicionalmente, el Ayuntamiento concede subvenciones por 700.000 euros para el mantenimiento de espacios gestionados por entidades urbanísticas de conservación.
Los vecinos pueden consultar información detallada sobre el arbolado urbano, incluyendo la localización y especie de los árboles, así como las labores de mantenimiento, a través de la web del Área de Sostenibilidad Medioambiental. Esta herramienta de servicio público permite conocer el patrimonio verde de cada barrio.




