El futuro del Hotel Ibis en Málaga se encuentra en análisis por parte del Ayuntamiento y los técnicos, quienes buscan una solución viable un mes después del devastador incendio. La prioridad es evitar que cualquier intervención cause más perjuicios que el propio siniestro.
El concejal de Seguridad, Avelino Barrionuevo, ha enfatizado la necesidad de basar las decisiones en criterios técnicos. Si bien inicialmente se consideró la demolición del tejado, ahora se explora un enfoque que priorice la integridad estructural del edificio. "Hay que buscar que el remedio no sea peor que la enfermedad", afirmó Barrionuevo, sugiriendo que la demolición podría no ser la única ni la mejor opción.
La resistencia de la estructura del inmueble tras el incendio ha sido destacada por el concejal. No obstante, la determinación final sobre si será necesaria una demolición parcial o total dependerá de los estudios estructurales posteriores que llevará a cabo el área de Urbanismo y la propiedad del edificio.
Respecto a la persistencia de focos de fuego, Barrionuevo recordó que el incendio se controló rápidamente. Sin embargo, la naturaleza de la construcción, con un forjado de madera y falso techo de escayola, facilita la formación de corrientes de aire tipo 'chimenea' que pueden reavivar el fuego intermitentemente. La extinción desde el exterior se optó para garantizar la seguridad de los bomberos.
Para abordar estos últimos focos, el Ayuntamiento ha solicitado a la propiedad la retirada del forjado del techo, permitiendo así enfriar la zona desde el interior. "No es un incendio que veamos que esté ardiendo, sino que estamos ahí de forma preventiva y cuando se aviva algo, intervenimos", concluyó el edil.




