El fenómeno de las desapariciones en la provincia de Málaga muestra una tendencia preocupante, especialmente en el segmento juvenil. Durante el año 2025, las fuerzas y cuerpos de seguridad llevaron a cabo la búsqueda de aproximadamente 800 personas. De este total, casi 100 denuncias seguían activas al cierre de diciembre, lo que subraya la persistencia de estos casos.
Un dato revelador es que casi el 40% de las desapariciones, es decir, 290 casos, correspondieron a menores de 18 años. Esta cifra, extraída del último informe del Ministerio del Interior, indica que casi 4 de cada 10 personas buscadas eran adolescentes. En comparación con 2024, cuando se registraron 277 menores en paradero desconocido, el año siguiente experimentó un incremento moderado del 4,7%, sumando 13 casos más.
El perfil de las personas desaparecidas está evolucionando, y Málaga refleja una tendencia nacional donde los menores representan una parte significativa de los casos. El informe gubernamental destaca que el grupo de edad entre 13 y 17 años concentra el 59,1% de todas las denuncias en España, evidenciando que las fugas voluntarias de centros de protección, los conflictos familiares y las situaciones de vulnerabilidad son factores clave. La provincia malagueña se encuentra entre las que registran un mayor número de casos repetidos.
Las primeras horas desde la que desaparece una persona son decisivas y pueden ser las únicas que se dispongan.
A pesar de que Málaga no encabeza el ranking nacional de desapariciones, sí se sitúa en un nivel medio-alto de incidencia. La buena noticia es que la mayoría de las personas desaparecidas son finalmente localizadas. Sin embargo, a fecha de 31 de diciembre de 2025, 92 casos permanecían sin resolver, de los cuales 19 eran menores (14 hombres y 5 mujeres) y 73 adultos.
Un ejemplo reciente es la búsqueda de Marc Ian, un adolescente de 14 años, que fue localizado en la zona de Playa Virginia gracias a la colaboración ciudadana. Tras su hallazgo, acompañado por un adulto que fue detenido, las autoridades investigaron si este último había incurrido en un delito de inducción al abandono del hogar. El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, había señalado previamente que todo apuntaba a una fuga voluntaria.




