Los embalses malagueños han cedido unos 35 hectómetros cúbicos en lo que va de periodo estival. Este ahorro representa aproximadamente un 20% menos de lo que se consumía antes del periodo de sequía, según datos de las últimas cinco semanas. El aprovechamiento de otros recursos para el riego en agricultura, jardines, limpieza viaria o campos de golf ha sido clave para esta mejora.
Actualmente, los siete pantanos de la provincia se encuentran de media por encima del 86% de su capacidad total. El embalse de Casasola, por seguridad, no supera los ocho hectómetros cúbicos de su aforo de 21. Los embalses de la provincia de Cádiz, en comparación, atesoran de media cinco puntos menos.
A principios de julio, los embalses malagueños superaban el 92% de su capacidad, marcando un hito sin restricciones en años. Hace un año, aún se cerraban duchas en playas y se planteaba traer agua potable en barcos. Los datos de principios de agosto son inéditos en década y media, con embalses como Limonero, Guadalteba y Guadalhorce prácticamente al 100% de su máximo técnico.
La mejora respecto al año pasado es notable. Hace un año, los embalses acumulaban 332 hectómetros cúbicos, frente a los 525 actuales, lo que supone una mejora del 58%. Los expertos atribuyen esta mejora a las medidas de ahorro implementadas progresivamente.
El pantano de La Viñuela, el de mayor aforo, ha pasado de estar catalogado como "embalse muerto" a principios de 2024 a albergar más de 145 hectómetros cúbicos (88,5%) en la actualidad, tras las lluvias posteriores.
Sin embargo, el embalse de La Concepción, principal recurso de agua potable de la Costa del Sol Occidental, se encuentra por debajo del 75% de su aforo, con unos 41 hectómetros cúbicos. Ante esta situación, la empresa pública Acosol ha reforzado sus campañas de ahorro de caudal, haciendo un llamamiento a la ciudadanía para evitar el exceso de consumo, especialmente en verano, cuando aumenta la demanda para riego de jardines y terrazas.
Acosol subraya que, aunque las reservas son positivas, el consumo debe ser responsable. El organismo señala que el consumo de agua potable en la Costa del Sol Occidental ha incrementado considerablemente este año respecto al anterior, en parte justificado por el segundo junio y tercer julio más calurosos de la historia.
Entre las recomendaciones de Acosol se incluyen regar solo cuando sea necesario, preferentemente a primera hora de la mañana o al anochecer, utilizar sistemas eficientes como el goteo, revisar fugas y reducir el tiempo de riego. La empresa apela a la "responsabilidad compartida" para mantener la positiva situación de las reservas.




