El inicio de agosto en Málaga está marcado por el calor extremo y la llegada del terral. Tras cuatro olas de calor este verano, los termómetros volverán a marcar hasta 41 grados en puntos como el Valle del Guadalhorce. Ciudadanos como María afirman que el gazpacho, las neveras llenas y las cervezas frías son esenciales para sobrellevar el sofocante calor.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha informado que Málaga es la única provincia andaluza con aviso naranja por altas temperaturas, activo desde las 13:00 hasta las 20:59 de este martes. Las comarcas de Sol y Guadalhorce registrarán las temperaturas más altas. La provincia será la única con aviso meteorológico para el miércoles en Andalucía. Las noches se mantendrán tropicales, con valores cercanos a los 25 grados, sin bajar de los 20.
La previsión meteorológica indica cielos poco nubosos o despejados. Las mínimas se mantendrán estables, mientras que las máximas bajarán en La Axarquía, permanecerán estables en el litoral y descenderán ligeramente en el resto de la provincia.
Ante las elevadas temperaturas, los malagueños buscan zonas de sombra y terrazas. María, en sus vacaciones, se refugia en bares, va a la playa y visita centros comerciales por el aire acondicionado. En casa, usan aires acondicionados y ventiladores, conscientes del impacto en la factura eléctrica.
David y Marta prefieren helados y alimentos frescos para refrescarse. Explican que un helado les 'da la vida' con este calor. Pasean por el centro buscando sombra y llevan siempre una botella de agua fresca. Silvia, de camino al trabajo, evita las horas centrales del día y la ropa oscura.
Los hábitos en casa también cambian, pasando tiempo frente al ventilador y duchándose un par de veces al día. Manuel, a pesar del calor, defiende que se pueden hacer planes evitando las horas de sol, como ir a la piscina, la playa o quedarse en casa con aire acondicionado hasta la tarde-noche, momento en que sale a tomar algo.
Álvaro, residente cerca del centro, lleva siempre agua fría y la rellena en fuentes públicas. Acude a la piscina o la playa para combatir el calor. Otras alternativas incluyen grandes superficies, el cine o restaurantes interiores con aire acondicionado.
María y Álvaro recalcan la importancia de la crema solar. El calor también altera sus hábitos alimenticios, optando por gazpacho, ensaladas frescas, frutas frías como melón y sandía, y helados. El calor de agosto implica cambios en la vida diaria, pero fomenta alternativas ingeniosas para combatirlo.




