Un reciente informe del Gobierno ha puesto de relieve la importancia de Málaga en el panorama del narcotráfico, incluyéndola en el mapa de las principales áreas de actividad junto al Eje del Estrecho de Gibraltar. El documento subraya la transformación de estas redes, que se han vuelto más violentas, emplean armas de guerra y priorizan la protección de la droga incluso frente a las Fuerzas de Seguridad.
La provincia malagueña se consolida como un territorio estratégico, según el análisis. La presión policial en el Campo de Gibraltar ha provocado una redistribución de actividades criminales hacia zonas cercanas. Un ejemplo reciente citado es una operación en Vélez-Málaga donde narcos abrieron fuego contra la policía para proteger 5.000 litros de combustible, desencadenando una persecución que concluyó con dos detenidos.
El informe detalla la creciente sofisticación de las bandas, que utilizan buques nodriza, embarcaciones rápidas y nuevas rutas marítimas, incluyendo narcosubmarinos. El Estrecho de Gibraltar es señalado como una zona especialmente vulnerable, con más de 600 embarcaciones tipo go-fast detectadas en 2025. Los puertos, como el de Málaga, son considerados infraestructuras críticas para el crimen organizado, facilitando el movimiento internacional de mercancías ilícitas.
El Ministerio del Interior admite la dificultad creciente en la lucha contra el narcotráfico debido a su agresividad y "mayor capacidad ofensiva". El informe, publicado en abril de 2026, señala que los narcotraficantes no dudan en embestir vehículos y embarcaciones para evitar la interceptación o la pérdida de la droga. Se observa una "creciente coordinación entre actores criminales y ciertos servicios de inteligencia hostiles".
Se destaca el uso de Inteligencia Artificial y drones para el tráfico de drogas, lo que complica la labor policial. El Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar ha modificado las operaciones, forzando el repostaje de combustible en alta mar, lo que implica un riesgo añadido. El reclutamiento de menores para cometer delitos, desde amenazas hasta asesinatos, es otra de las graves preocupaciones.
Aunque las incautaciones de cocaína descendieron ligeramente en 2025, la vía marítima sigue siendo la principal, con puertos como Algeciras, Barcelona y Valencia como puntos clave. El Guadalquivir juega un papel importante en la entrada de droga mediante narcolanchas. Se detecta un aumento de organizaciones suramericanas implicadas directamente en la importación y distribución, caracterizadas por su movilidad, adaptación y violencia.
Los métodos de ocultación de la droga son cada vez más sofisticados, incluyendo maquinaria pesada, dobles fondos en buques y componentes de contenedores refrigerados. La presencia de "armas de guerra" y sofisticados medios de monitorización incrementa la complejidad de las operaciones. La Agencia Europea sobre Drogas señala nuevas vías de distribución desde Canadá, EEUU y Tailandia.
El hachís ha reactivado su ruta desde Marruecos, canalizándose por vía marítima. Este movimiento ha provocado un incremento de las aprehensiones de combustible en el Sur de España para abastecer a las narcolanchas.




