El sector del alojamiento flexible, que abarca desde viviendas de uso turístico hasta apartahoteles y residencias especializadas, se perfila como un "motor estratégico" para consolidar a España como destino de turismo internacional y de lujo. Este modelo se adapta a las necesidades del viajero moderno, combinando un estilo de vida deseable con seguridad jurídica.
Durante las jornadas, que se desarrollan en la capital malagueña, más de 600 inversores, operadores y representantes institucionales analizan el futuro de esta industria en constante transformación. Los datos presentados en la apertura del congreso confirman que España lidera el mercado europeo de alojamiento flexible, con Andalucía destacando como una de las regiones con mayor crecimiento y capacidad de atracción internacional.
“"El sector está evolucionando hacia un ecosistema cada vez más profesionalizado, donde convergen hospitalidad, residencial, tecnología e inversión."
La inauguración institucional contó con la participación de diversas figuras públicas, incluyendo al alcalde de Málaga, quien defendió la necesidad de impulsar un modelo turístico basado en la calidad y la sostenibilidad. Subrayó el papel estratégico del turismo en la economía española, representando el 16% del PIB nacional, y su impacto significativo en Málaga y Andalucía.
Asimismo, se destacó la capacidad del sector para generar empleo y atraer inversión internacional, enfatizando la importancia de la colaboración entre administraciones y el sector privado para abordar los desafíos urbanos, de vivienda y la regulación del alojamiento flexible. La Costa del Sol se consolida como un destino adaptable, evolucionando hacia modelos de turismo residencial premium y villas de lujo.
El mercado experimenta un crecimiento sostenido de la demanda, impulsado por la profesionalización del sector y la entrada de grandes inversores. Este modelo se presenta como una herramienta clave para competir en el segmento de lujo global, con perspectivas de crecimiento favorables para los próximos años. Se prevé que la oferta de alojamiento flexible se triplique para 2030, respondiendo a una demanda de residencia con servicios y valor añadido.
En cuanto al impacto de la inteligencia artificial, los expertos señalaron que el sector se encuentra en una "curva de aprendizaje". Aunque la IA es útil para la automatización y la supervisión de activos, se recalcó que el trato humano y la atención personalizada siguen siendo esenciales para el cliente sofisticado.




