El Málaga CF y el Deportivo de La Coruña comparten trayectorias similares en su regreso a la élite del fútbol español. Ambos clubes históricos, tras caer a divisiones inferiores, vuelven a la Primera División, donde se enfrentarán en el estadio de La Rosaleda este lunes a las 21:30.
La ciudad y la provincia de Málaga viven una fiebre blanquiazul sin precedentes, con un ambiente de máxima intensidad garantizado en el estadio. La mayoría de los aficionados que ya apoyaron al equipo en Segunda y Primera RFEF renuevan su presencia, asegurando el colorido y la atmósfera de la máxima categoría.
Mientras en Málaga reina la satisfacción por la imagen mostrada ante el Atlético de Madrid, en A Coruña el ambiente es más tenso. El técnico Antonio Hidalgo ha hecho un llamamiento a la unidad, buscando gestionar las heridas abiertas en el club gallego.
El Málaga busca mantener la calma y la ilusión, a pesar de las lógicas peticiones de fichajes. La empatía y la comprensión priman sobre la presión hacia la dirección deportiva, aunque se recuerda que la victoria es fundamental en el fútbol.
Este encuentro es crucial, situado entre los partidos contra el Atlético de Madrid y el próximo duelo ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Asegurar los puntos en casa contra rivales directos como el Deportivo es una prioridad.
El técnico local, Antonio Hidalgo, cuenta con fichajes como Aubameyang, mientras que la plantilla malaguista se apoya en sus jugadores clave y espera evitar lesiones. El once inicial podría ser el mismo que jugó en el Metropolitano, con Alfonso Herrero en portería, una defensa formada por Carlos Puga, Ángel Recio, Einar Galilea y Rafita, un centro del campo con Izan Merino, Dani Lorenzo y Carlos Dotor, y David Larrubia y Joaquín Muñoz en las bandas, con Chupete como referencia ofensiva.
El recién llegado Pablo Martínez podría aportar experiencia al centro del campo. Por parte del Deportivo, las miradas se centran en Yeremay, joven promesa que podría debutar en Primera División ante el conjunto malaguista.




