A pocos días de la celebración de los exámenes de la EBAU, la antigua Selectividad, familias en Málaga continúan reclamando adaptaciones para sus hijos con necesidades educativas especiales. Este es el caso de Elisa Jiménez, cuya denuncia se centra en la negativa de la Delegación de Educación a conceder a su hijo, diagnosticado con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), el tiempo extra para completar las pruebas.
El hijo de Elisa, Miguel, recibió el diagnóstico de TDAH en octubre del año pasado tras un largo proceso. Según relata su madre, las sospechas sobre el trastorno se remontan a la etapa de Infantil. Tras una primera evaluación a los cuatro años, se consideró que era pronto para un diagnóstico. Durante Primaria y Secundaria, el comportamiento de Miguel, descrito como inquieto y con dificultades de atención, llevó a su madre a pedir intervenciones, aunque sin un diagnóstico formal hasta más tarde.
Fue durante el Bachillerato, en el IES Colegio Nuestra Señora de la Presentación, cuando una tutora sugirió una evaluación más profunda debido a su comportamiento en clase, como saltarse preguntas o perder la atención. Tras solicitar una nueva evaluación en Salud Mental en diciembre de 2024, el diagnóstico oficial de TDAH se confirmó en octubre del año pasado, justo al inicio de segundo de Bachillerato. Las adaptaciones, como sentarlo en primera fila o lejos de distracciones, se aplicaron durante el Bachillerato.
Sin embargo, el instituto informó en febrero que Educación no había concedido estas medidas para la Selectividad. La madre ha presentado reclamaciones a la Delegación sin obtener respuesta. Fuentes de Educación se remiten a la normativa vigente, indicando que las adaptaciones se conceden si se acreditan medidas de apoyo educativo previas en la etapa anterior. Señalan que se han examinado los casos "minuciosamente" y que las adaptaciones se autorizan "en todos los casos en los que se ha constatado la aplicación de medidas de atención a la diversidad durante primero de Bachillerato y el primer trimestre de segundo de Bachillerato". Las solicitudes que no cumplen estos requisitos o donde la enfermedad no se considera sobrevenida, han sido desestimadas.
Elisa Jiménez critica que la Delegación ha puesto "trabas al colegio" y cuestiona el cambio de criterio sobre cuándo debe haberse realizado el diagnóstico. Sostiene que existe una "indefensión" y que lo relevante es que los niños con TDAH presentan dificultades en el momento de la Selectividad, independientemente de cuándo obtuvieron el diagnóstico formal, reclamando medidas que considera tipificadas en ley.




