La ampliación del primer tramo de 4 kilómetros de la autovía del Guadalhorce ha recibido la aprobación definitiva. Esta decisión se produce tras la desestimación de un recurso presentado por una empresa competidora contra la propuesta de la mesa de contratación de la Consejería de Fomento.
La ratificación por parte del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales consolida la propuesta de adjudicación a la UTE formada por las empresas Copisa, Constructora Pirenaica y Arpo Empresa Constructora. Se prevé que, tras la firma del contrato, los trabajos puedan iniciarse durante el verano.
Las obras, con un coste de 41 millones de euros, abarcarán el tramo Casapalma-Cerralba. Este proyecto implica la construcción de 4,2 kilómetros de autovía en la A-357, desde el final de los ramales del enlace de Casapalma hasta Cerralba. El trazado discurrirá en paralelo a la carretera existente, que se mantendrá como vía de servicio.
Un elemento clave de la obra será un nuevo viaducto de 250 metros para cruzar el río Grande. La conexión final se realizará en Pizarra mediante una nueva glorieta, dejando el futuro enlace para el siguiente tramo de autovía (Cerralba-Zalea), que se encuentra en fase de redacción.
Estos tramos forman parte del eje del interior, un proyecto que debería extenderse hasta Ronda y Campillos. Sin embargo, más allá del anuncio de desdoblamiento de 4 kilómetros en sentido salida desde Ronda, no hay información sobre el resto del trazado, a pesar de que la Junta de Andalucía encargó un estudio técnico al respecto.




