Después de 86 días de interrupción debido a un desprendimiento en Álora el 4 de febrero, el servicio de AVE entre Málaga y Madrid se reanuda. Esta reapertura, que llega tras varios aplazamientos, ha sido objeto de críticas por parte de la oposición, que señala la cercanía de la fecha con el comienzo de la campaña electoral andaluza.
La crisis ferroviaria se originó por un desprendimiento de más de 200.000 metros cúbicos de tierra causado por intensas lluvias, que inutilizó la infraestructura. La complejidad de las obras, que incluyeron la retirada de tierra, estabilización del terreno y reposición de elementos clave, ha sido defendida por Adif.
“"La obra ha sido dura y tremendamente compleja."
Sin embargo, el malestar en la provincia de Málaga se ha intensificado por la tardanza en la aceleración de los trabajos, que no se desarrollaron las 24 horas del día hasta tres semanas después del incidente. Esta demora, junto con una sucesión de previsiones fallidas sobre la fecha de reapertura, ha desgastado la credibilidad de las autoridades.
Durante este periodo, Málaga ha sufrido las consecuencias de la desconexión, que afectó a la Semana Santa, el Festival de Cine y el inicio de la temporada de verano. El sector turístico advirtió de cancelaciones y un daño reputacional para la Costa del Sol, con muchos viajeros optando por vuelos a precios más elevados.
Las propuestas de la oposición para mitigar el impacto, como un puente aéreo con precios tasados o la bonificación de peajes, fueron rechazadas por el partido en el gobierno. A pesar de ello, algunas ayudas económicas para los sectores afectados lograron prosperar.
“"La seguridad es siempre lo primero. Nosotros sí cumplimos."
La reapertura del servicio el 30 de abril se realizará inicialmente con una sola vía operativa, aunque se asegura que la prestación será “prácticamente con normalidad”. La fecha exacta de reparación de la segunda vía aún no ha sido concretada. La coincidencia de esta reapertura con el inicio de la campaña electoral ha sido interpretada por la oposición como una medida para impulsar la imagen del gobierno.




