La Diputación de Málaga celebra el siglo y medio de vida del histórico coso neomudéjar con un extenso programa de actividades que incluye conferencias, exposiciones, un sello conmemorativo y una colección de cromos, además de conciertos. Este evento reafirma al edificio como un pilar imprescindible de la agenda cultural de la provincia, no solo como templo de la tauromaquia.
La construcción de la plaza, obra del arquitecto Joaquín Rucoba, comenzó el 16 de junio de 1874. Rucoba diseñó una estructura de estilo neomudéjar con una planta hexadecagonal (16 lados) y se edificó en dos años. El coso cuenta con un ruedo de 52 metros de diámetro y un aforo de más de 9.000 espectadores tras sucesivas reformas. El presupuesto final fue de 918.000 pesetas de la época.
La plaza fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1976 y Bien de Interés Cultural en 1981. Una restauración iniciada en 2017 y concluida en 2019 recuperó la fachada original y reorganizó el espacio para albergar nuevos usos expositivos, conciertos y salas de congresos, convirtiéndola en un centro cultural durante todo el año. Las instalaciones incluyen 8 corrales, 10 chiqueros, caballerizas, sala de toreros, capilla y enfermería.
Actualmente, la plaza es explotada por la empresa “Tauroemoción”, liderada por el empresario Alberto García. La Malagueta acoge festejos en Semana Santa y Agosto, destacando la corrida picassiana en homenaje a Picasso.
A lo largo de su historia, la plaza ha visto pasar a grandes figuras del toreo como Antonio Ordóñez, considerado el torero eje de este coso. También han dejado su huella toreros como Lagartijo, “Bombita”, Joselito El Gallo, Juan Belmonte, Miguel Márquez, Manolo Segura, Curro Romero, Enrique Ponce, El Juli, José Tomás, Javier Conde, Fortes, Fernando Cámara, Ricardo Ortíz y Juan José Trujillo. Recientemente, se vivieron las alternativas de Santana Claros y José Antonio Lavado. La plaza también ha sido escenario de tragedias, como la grave cornada que sufrió Manuel Baez “Litri” en 1926.
La plaza ha sido testigo de tardes históricas, como la del 14 de agosto de 1959, que fue reseñada por Ernest Hemingway como una de las mejores corridas de toros que había presenciado. El primer festejo documentado en la capital data del 5 de enero de 1492 en la Plaza de la Constitución.
La corrida inaugural de La Malagueta tuvo lugar el domingo 11 de junio de 1876, con la participación de Rafael Molina ‘Lagartijo’, Antonio Carmona ‘El Gordito’, Manuel Fuentes ‘Bocanegra’ y Manuel Domínguez ‘Desperdicios’, enfrentándose a reses de la ganadería de Murube. El cartel original de este evento fue hallado en 2024.
La conmemoración del 150 aniversario incluye una identidad gráfica basada en el rombo con círculo central del siglo XIX. El programa cultural abarca un Centro de Experiencias Inmersivas (CEIT), exposiciones sobre cartelería, filatelia y arte cofrade, representaciones de la zarzuela Pan y Toros, un encuentro con la banda de música de Miraflores y Gibraljaire, y el descubrimiento de un azulejo en honor al matador Ricardo Ortiz. La gala de clausura será el 19 de octubre en el Teatro Cervantes de Málaga.
Actualmente, La Malagueta luce espléndida gracias a la gestión de Tauroemoción, que ha devuelto la máxima categoría a la Feria de Agosto. La plaza, con su arquitectura hexadecagonal, ha visto el crecimiento de la ciudad y permanece fiel a su esencia. El coso sigue siendo un lugar donde se evoca la memoria de figuras como Lagartijo, Ordóñez y la influencia de Picasso, cuyo genio artístico se inspiró en los recuerdos de infancia vividos en sus gradas.
El 22 de agosto se anuncian toreros como Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda, lidiando ganado de Torrealta y Garcigrande. La Malagueta no solo cumple años, sino que acumula eternidad.




