La ciudad de Málaga ha dado la bienvenida a agosto con el inicio de su esperada Feria, que ha transformado el Centro Histórico en el epicentro de la celebración. A pesar de las altas temperaturas, que se han convertido en protagonistas, las calles se han llenado de malagueños y visitantes para disfrutar de la fiesta.
Tras la romería, el ambiente festivo ha ido creciendo, llenando las calles de lunares, flores y un espíritu de celebración. Familias y visitantes se han dado cita en puntos clave como la Plaza de la Constitución, la Plaza de la Merced y la Calle Larios, redescubriendo la ciudad en cada edición de la feria.
La música de los verdiales ha marcado el ritmo de la jornada, con las tradicionales pandas ofreciendo su sonido característico a lo largo de la calle principal. Los participantes expresan la importancia de mantener viva esta tradición malagueña.
La Feria, que se prevé intensa, acaba de comenzar y se extenderá con noches en el Real del Cortijo de Torres, invitando a mantener la energía para los próximos días de música, encuentros y baile.




