La DGT ha puesto el foco en una conducta habitual en las autovías andaluzas y del resto del país: la permanencia en el carril izquierdo una vez finalizada la maniobra de adelantamiento. Esta acción, considerada una infracción grave, contraviene el Reglamento General de Circulación y puede generar situaciones de riesgo.
Según la normativa, los conductores deben reintegrarse al carril derecho "tan pronto como les sea posible y a modo gradual" después de adelantar. Esta maniobra debe realizarse de forma señalizada y sin obligar a otros vehículos a modificar su trayectoria o velocidad, utilizando siempre los intermitentes para advertir el cambio de carril y prevenir posibles accidentes.
“"No cambie de carril más que cuando sea necesario para efectuar un adelantamiento y, una vez efectuado el mismo, vuelva gradualmente al carril derecho."
La DGT subraya que en autopistas y autovías se debe circular "siempre por el carril de la derecha". El uso prolongado e injustificado del carril izquierdo no solo entorpece la fluidez del tráfico, sino que también puede inducir a otros conductores a adelantar por la derecha, una práctica prohibida y peligrosa que conlleva una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carné.
Existen excepciones para el uso del carril izquierdo, como los adelantamientos (con la obligación de regresar al carril derecho), facilitar la incorporación de vehículos por la derecha, sortear obstáculos o vehículos detenidos, o tomar un desvío hacia la izquierda. Fuera de estos supuestos, la infracción se considera grave y está sujeta a la sanción económica mencionada.
La vigilancia de esta conducta se realiza de forma activa en las carreteras malagueñas, tanto por patrullas como mediante cámaras, helicópteros y otros medios automatizados, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y evitar problemas de circulación.




