En el tramo final de la campaña, los partidos políticos andaluces despliegan sus últimas estrategias para captar el voto. Los mítines se suceden, y la presencia de banderas autonómicas y nacionales es una constante en los actos de algunas formaciones.
Un momento de tensión se vivió tras unas declaraciones de una figura política sobre el fallecimiento de dos agentes en Huelva, calificándolo inicialmente como un accidente laboral. Esta afirmación generó una fuerte reacción y fue posteriormente rectificada, aclarando que los agentes murieron en acto de servicio. Este incidente ha sido interpretado como un posible factor de desafección entre el electorado indeciso.
“"Los fallecidos habían muerto en acto de servicio."
Mientras tanto, el líder del Partido Popular en Andalucía ha optado por una estrategia más cercana, incluso participando en actos donde se le ha visto cantar. Esta táctica busca mostrar una imagen versátil y conectar con el público, aunque también ha generado debate sobre la seriedad de la campaña.
Por otro lado, una formación de izquierda ha visto cómo su líder ha ganado popularidad por su estilo desenfadado y su capacidad para conectar con el electorado, siendo calificado como "auténtico" y "fresco". Su reto ahora es transformar esa simpatía en votos efectivos en las urnas.




