El inmueble, denominado Node I, representa un hito en la estrategia de crecimiento de la compañía en el país, según fuentes de la dirección. Este espacio de 12.000 metros cuadrados está orientado a sectores de alta tecnología como los semiconductores, la inteligencia artificial y la ciberseguridad, y tiene capacidad para albergar a unos 800 profesionales.
“"Este proyecto refuerza el papel de Málaga como uno de los centros emergentes de tecnología avanzada de Europa."
La infraestructura incluye instalaciones de vanguardia como salas blancas, talleres, plantas piloto y laboratorios certificados bajo normativas ISO-5 a ISO-8. Además, cuenta con 10.000 metros cuadrados de zonas verdes y más de 600 plazas de aparcamiento, ofreciendo un entorno completo para las empresas de tecnología avanzada que buscan establecerse en el Málaga TechPark.
La elección del PTA no es casual, ya que esta tecnópolis malagueña agrupa a 719 empresas e instituciones, emplea a más de 29.000 personas y genera una facturación anual cercana a los 4.900 millones de euros. La llegada de Kadans se suma al creciente ecosistema tecnológico de la región, que espera la futura instalación del mayor centro de investigación en microelectrónica del instituto belga IMEC.
La compañía, que gestiona 70 edificios en más de 30 clústeres en seis países europeos, busca integrar a sus inquilinos en una red global. Coincidiendo con la apertura, se celebró el Kadans Tech Summit de Málaga, un foro para fomentar la colaboración internacional en innovación y consolidar la ciudad como un nodo tecnológico de referencia.




