La operación, denominada “Cover”, ha revelado un masivo depósito irregular de residuos de construcción en diversos puntos de la Provincia de Málaga. Entre los materiales vertidos se ha identificado amianto, un componente altamente peligroso tanto para la salud como para el medio ambiente, cuya gestión requiere medidas de control estrictas.
Los investigados, presuntamente vinculados al sector de la construcción y al movimiento de tierras, habrían eludido los procedimientos legales para la gestión de estos desechos. En lugar de llevarlos a plantas de tratamiento autorizadas, se sospecha que utilizaron parcelas rústicas en la comarca de la Axarquía como vertederos clandestinos.
“"Esta práctica habría permitido a los implicados evitar los costes económicos asociados al tratamiento reglamentario de estos materiales."
Las consecuencias de una gestión inadecuada de estos residuos van más allá del impacto visual o las infracciones administrativas. Incluyen riesgos graves para el entorno y la salud pública, como la posibilidad de incendios por acumulación de materiales inflamables, la contaminación de acuíferos por filtraciones tóxicas y, especialmente, el peligro de emisión de fibras nocivas al manipular fibrocemento con amianto de forma incorrecta.
A los investigados se les imputa un delito contra el medio ambiente. Las diligencias correspondientes han sido remitidas a la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga para la continuación del proceso judicial.




