El colegiado del partido se vio obligado a detener el juego en los minutos finales, aplicando el protocolo establecido para el lanzamiento de objetos. Este suceso, que generó cierta confusión entre los asistentes, ocurrió cuando un reloj de pulsera fue arrojado al terreno de juego desde la zona de Preferencia, cayendo cerca de uno de los asistentes arbitrales.
“"En el minuto 90 + 5 el partido estuvo detenido un minuto, activando el protocolo de lanzamiento de objetos, debido a que desde un sector del público, en la zona de Preferencia, detrás del asistente número 2, se lanzó un reloj de pulsera, que cayó al terreno de juego sin impactar en ninguna persona. El partido terminó sin más incidencias."
Afortunadamente, el objeto no impactó en ninguna persona, lo que podría mitigar la sanción para el Málaga CF, aunque se espera una multa económica. Este no es un incidente aislado, ya que el club ha recibido advertencias previas por situaciones similares en encuentros anteriores, como los disputados contra el Real Zaragoza y el Valladolid.
La entidad deportiva ha sido notificada en varias ocasiones sobre la posibilidad de cierres de estadio debido a estos comportamientos. Se espera que este nuevo episodio resulte en otra multa, posiblemente de mayor cuantía, en lugar de medidas más drásticas.
A pesar del incidente, el Málaga CF celebró una victoria importante, remontando el marcador tras la expulsión de un jugador en la primera mitad. El gol decisivo fue anotado por un jugador clave, quien expresó su satisfacción por el resultado y el esfuerzo colectivo del equipo.




