El máximo dirigente de la FIBA, Andreas Zagklis, ha compartido detalles sobre el ambicioso proyecto de una nueva competición de baloncesto en Europa, que se perfila como la "mayor inversión jamás realizada en nuestro deporte" en el continente. El plan busca democratizar el acceso a las ligas de élite y asegurar un reparto equitativo de beneficios, incluso para equipos que no cuenten con una plaza fija.
Zagklis, presente en las finales de la NBA, enfatizó la importancia de las ligas nacionales y la Basketball Champions League (BCL) dentro de esta nueva estructura. Según el plan, los equipos clasificados para la competición principal recibirán los mismos ingresos iniciales y relacionados con el rendimiento que las franquicias permanentes. "Es un derecho que ganas", afirmó, subrayando que esto atraerá inversiones tanto para las franquicias como para los clubes que compiten anualmente en ligas nacionales y la BCL.
El secretario general utilizó al Unicaja como ejemplo para ilustrar la necesidad de estabilidad y oportunidad. "Debemos asegurarnos de que, si apoyas, por ejemplo, al Málaga, el Unicaja tenga la oportunidad de jugar en la máxima liga; jugó en la Euroliga, fue accionista y un día, por una decisión de la que Unicaja no formó parte, dejó de estar en esa máxima liga", explicó Zagklis, criticando implícitamente la falta de transparencia en decisiones pasadas.
La nueva competición, cuyo objetivo es comenzar en octubre de 2027, contempla un sistema de clasificación que incluirá no solo a los equipos de la BCL, sino también a los mejores clasificados de las ligas nacionales a través de torneos de repesca. "Si tienes un buen equipo, incluso sin una licencia permanente, puedes jugar cada año. Es algo muy posible y está directamente relacionado con el mérito deportivo", aseguró el dirigente griego.
Zagklis también abordó el formato, mencionando el estudio de una postemporada y un calendario "muy inclusivo" que respetará los campeonatos nacionales y las ventanas de selecciones, garantizando la disponibilidad de los mejores jugadores. La FIBA organizará una cumbre en otoño con todas las partes interesadas para avanzar en este proyecto, que ya no se considera "teórico" sino en plena fase de preparación operativa.




