Tras la denuncia de Facua y Con Málaga sobre un "corte de luz masivo" que afectaría a un millar de vecinos, Endesa ha aclarado que la interrupción del servicio se limita a aquellos usuarios conectados ilegalmente a la red. La medida, adoptada a principios de julio con el acompañamiento de la Policía Nacional, se debió al "riesgo grave de incendio u electrocución" detectado en las conexiones irregulares. De 131 puntos inspeccionados, 102 presentaban fraude eléctrico.
Una portavoz de Endesa explicó que los usuarios afectados deben ahora regularizar su situación, acreditando el cumplimiento de la normativa vigente y la adecuación de sus instalaciones para recuperar el suministro. La compañía asegura que el corte obedece únicamente al objetivo de "velar por la seguridad" de las personas y los edificios.
Por su parte, Facua ha enviado escritos a Endesa, a la Consejería de Industria y al Ayuntamiento de Málaga solicitando medidas para solucionar el problema. Con Málaga, que estima el número de afectados en un millar, ha reclamado la "restitución inmediata del suministro".
La presidenta de Facua en Málaga, Dolores García, reconoció la complejidad de la situación y la posible existencia de conexiones fraudulentas, pero advirtió que "no se puede criminalizar a una barriada entera". Su argumento coincide con el de Con Málaga, cuyo portavoz, Nicolás Sguiglia, señaló que la justificación de la compañía eléctrica no puede ser motivo para dejar sin luz a familias en plena ola de calor, impidiendo el uso de electrodomésticos esenciales como neveras o ventiladores.
Según un comunicado de Facua, el corte afecta a las calles Cabriel y Concejal Pedro Ruiz García, con interrupciones que comenzaron el pasado 30 de junio. La asociación destaca que la falta de energía pone en riesgo la salud de los vecinos, especialmente de personas vulnerables, y afecta a electrodependientes que necesitan suministro constante para equipos médicos. Facua critica que Endesa no haya hecho públicos los motivos ni el protocolo aplicado para esta actuación.
Para Con Málaga, la interrupción del suministro "trasciende un problema técnico y se convierte en una cuestión de derechos básicos", por lo que insta a abordar la regularización de las conexiones sin dejar sin servicio esencial a cientos de familias, sobre todo durante un episodio de altas temperaturas.




