La Empresa Municipal de Aguas de Málaga (Emasa) ha puesto en marcha un proyecto crucial para la reparación de la tubería de aguas residuales que conecta Guadalmar con la Estación Depuradora del Guadalhorce. Esta iniciativa, con una inversión de 1,8 millones de euros, busca reemplazar la infraestructura que sufrió daños significativos durante las intensas lluvias registradas a finales de diciembre.
La adjudicación de estas obras, publicada recientemente en la Plataforma de Contratación del Sector Público, ha recaído en Proyectos Técnicos y Obras Civiles, S.A. El contrato se gestiona a través de un acuerdo marco existente con cinco constructoras, que asciende a un total de 36,3 millones de euros para un periodo de cinco años. Se estima que los trabajos tendrán un plazo de ejecución de cuatro meses.
La rotura de las tuberías se produjo cuando la erosión del agua afectó uno de los soportes que sostenían las conducciones sobre el cauce del río, provocando la caída de un tramo de aproximadamente 50 metros. Como medida provisional para evitar vertidos al mar, Emasa ha implementado una solución temporal que utiliza la red de aguas regeneradas, destinada al riego en la zona oeste de Málaga y Torremolinos, para conducir las aguas residuales a la depuradora. Estas obras provisionales se espera que estén operativas a principios de mayo.
La solución definitiva implicará la instalación de una nueva conducción soterrada, lo que reducirá su vulnerabilidad ante futuras crecidas del río y eliminará el impacto visual de la antigua estructura aérea. El proyecto contempla la instalación de dos canalizaciones de un metro de diámetro y 120 metros de longitud para cruzar el cauce del Guadalhorce, además de un tramo adicional de 160 metros hasta la estación depuradora. También se procederá al desmantelamiento de los restos de las tuberías dañadas.




