La fecha de reanudación del servicio de AVE directo entre Málaga y Madrid, fijada para el jueves 30 de abril, no ha logrado un consenso político. Desde el Partido Popular, se ha interpretado esta decisión como un movimiento electoralista, señalando la coincidencia con el inicio de la campaña y la manifestación del Primero de Mayo en Málaga.
Por su parte, el Gobierno, representado por el PSOE, ha asegurado que el Ministerio ha realizado un esfuerzo considerable para restaurar el servicio de manera adecuada y que la reapertura se produce en la fecha más temprana posible, tras varios retrasos por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Esta situación ha exacerbado la tensión entre las principales formaciones políticas, especialmente después de que el AVE no estuviera operativo para Semana Santa.
“"Disolver el Parlamento y convocar elecciones el 17 de mayo ha servido para que, por fin, el ministro y el Ministerio de Fomento se pongan las pilas."
Un representante del PP-A celebró el anuncio de la reapertura, sugiriendo que la convocatoria de elecciones ha impulsado al Ministerio de Transportes a acelerar los trabajos. Asimismo, expresó preocupación por la reducción de frecuencias y velocidad debido a la operatividad de una sola vía, instando a una reparación completa que incluya ambas vías.
“"El Ministerio está echando el resto y está volcado en restituir este servicio cuanto antes."
En respuesta, un representante del PSOE en Málaga rechazó las críticas del Gobierno andaluz, que vinculaban el anuncio con el inicio de la campaña electoral. Subrayó el compromiso del Ministerio y el trabajo ininterrumpido de los operarios para restablecer el servicio lo antes posible, calificando las críticas de falta de sentido común.




