Tras el pitido final, la euforia se apoderó de los futbolistas del Málaga CF. "Sabemos que pasamos a la historia con este ascenso, esto quedará toda la vida", declaraba uno de los protagonistas, destacando el merecimiento del logro conseguido en el campo. El equipo, una mezcla de jóvenes talentos y veteranos, logró una dinámica ascendente que culminó con el ansiado regreso a la élite.
El delantero, que cerró el curso con 25 goles, fue clave en el partido decisivo. "Nos lo hemos ganado en el campo", afirmaba, reconociendo la importancia de la buena racha del equipo. La dedicatoria se extendió a familiares y amigos, subrayando la diferencia entre ascender y trascender.
El canterano Izan Merino, quien asumió la responsabilidad en defensa tras una lesión, expresó su felicidad por el trabajo de la temporada y el regreso del Málaga a donde merece estar. "No contemplábamos otra cosa que volver a Málaga con el ascenso", aseguró, dedicando el triunfo también al entrenador.
Ramón Enríquez, con una arenga inicial que inspiró al equipo, habló de "leyendas del Málaga CF" y de la "entidad" del grupo para "hacer cosas grandes". Destacó el crecimiento desde la cantera y la unión del equipo desde la llegada de Funes, calificando el ascenso como "muy grande" tras el descenso a Primera RFEF hace tres años.
A pesar de una lesión, Diego Murillo restó importancia a su dolencia ante la magnitud del logro. "Mi lesión es lo de menos ahora mismo", afirmó, visiblemente emocionado y con una sonrisa esperanzadora, anticipando una "noche larga" de celebración.
Otros jugadores como Adrián Niño, con su tradicional disfraz de "boquerón", Alfonso Herrero y Joaquín Muñoz, quien asistió en el primer gol, compartieron el orgullo de ascender con el equipo de su tierra. Dani Lorenzo, natural de Marbella, resaltó la lucha del equipo "con dos cojones" y el sueño cumplido de ascender a Primera tras muchos años en el club.
Carlos Puga añadió que el ascenso "estaba para nosotros" y destacó la "libertad" que les dio Funes, así como el trabajo de compañeros como Larrubia y Chupete, y el apoyo del "personal del club que no se ve".




