Tras doce días de labores de extinción y vigilancia, el Consistorio malagueño ha informado de que el fuego se encuentra controlado. Aunque todavía es posible observar restos de humo, los efectivos de Bomberos mantienen una presencia constante en la zona de manera cautelar para asegurar el inmueble.
La complejidad de las tareas radica en la estructura del edificio, cuyo forjado es de madera. Según fuentes municipales, es necesario esperar a que el material se consuma de forma controlada para garantizar la estabilidad del inmueble, evitando así riesgos innecesarios durante el proceso de enfriamiento.
Este sábado, los servicios de emergencia han procedido a retirar el sistema de climatización situado en la cubierta del hotel. Esta medida preventiva, ejecutada con la ayuda de un camión pluma, busca aligerar el peso sobre el forjado afectado y prevenir posibles desprendimientos hacia la vía pública.
Desde el inicio del suceso, que obligó a evacuar a más de un centenar de personas sin registrar daños personales, el Ayuntamiento ha requerido a la propiedad diversas actuaciones. Entre ellas, destacan el vallado perimetral, el tapiado de los huecos de la fachada y el apuntalamiento progresivo de la estructura a medida que se realizan las labores de desescombro.




