El incidente, que involucra a una niña de 6 años, ha llevado a la activación del protocolo de acoso escolar por parte de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de Málaga. Según el testimonio del padre de la menor, esta presentaba marcas en el cuello y los brazos, sugiriendo que había sido agarrada.
El centro educativo ha comenzado sus propias actuaciones para esclarecer los hechos, aunque ha señalado que no existían indicios previos de acoso ni comunicaciones de la familia al respecto. Actualmente, el Servicio de Inspección de la Junta de Andalucía está recabando información para determinar las circunstancias exactas del suceso.
El padre de la alumna relató que descubrió las lesiones de su hija el pasado martes al recogerla del colegio. Al buscar explicaciones, se encontró con que ni la profesora ni la tutora tenían conocimiento de lo ocurrido, sabiendo únicamente que el incidente se produjo durante la clase de Educación Física.
Posteriormente, el padre recibió una llamada de uno de los padres de los menores implicados, quienes reconocieron los hechos y pidieron disculpas, las cuales fueron aceptadas. La familia de la niña ha expresado su malestar no por los autores de la agresión, sino por la percibida falta de supervisión del alumnado en ese momento, destacando que su hija se quedó sola y llorando en clase.
“"Un juego que se les fue de las manos."
Los compañeros de la alumna han reconocido la agresión, atribuyéndola a un "juego que se les fue de las manos". El padre insiste en la importancia de la vigilancia docente para prevenir este tipo de situaciones. La menor regresó al colegio el jueves, donde sus compañeros le pidieron perdón y le entregaron un dibujo, en un intento de resolver la situación de manera amistosa. La familia tiene programada una reunión con el centro para el próximo lunes 27.




