Una operación europea liderada por la Policía Nacional ha culminado con la detención de 12 individuos en Nápoles, Italia, desmantelando una red criminal dedicada al robo violento de relojes de alta gama. La investigación, desarrollada en colaboración con la Polizia di Stato italiana y coordinada por Europol, se centra en grupos conocidos como "paranzas", de origen napolitano, que operan en destinos turísticos de España.
Los arrestados, que actuaban bajo órdenes europeas de detención emitidas por autoridades judiciales españolas, forman parte de organizaciones que planifican minuciosamente sus desplazamientos a España. Utilizan documentación y vehículos falsos para trasladarse y huir, seleccionando a sus víctimas en lugares frecuentados por turistas y personas con alto poder adquisitivo en ciudades como Marbella, Málaga, Barcelona, Ibiza y Palma de Mallorca.
La Policía Nacional describe un modus operandi que incluye largas vigilancias y acciones "rápidas y violentas" para arrancar el reloj de la muñeca de la víctima, huyendo posteriormente en motocicleta. Los relojes sustraídos son trasladados fuera de España para su introducción en canales de receptación internacionales.
Esta operación suma 31 arrestos en varios países europeos y pone de manifiesto cómo "el aumento del valor de los relojes de lujo en el mercado internacional ha favorecido la expansión de este fenómeno criminal", convirtiéndolo en una "amenaza transnacional", según la Policía.




