La compañía hotelera BlueBay, a través de su vinculada Management Empresarial Málaga (MEM), ha presentado un plan estratégico para impulsar al Málaga CF, pero ha condicionado su apoyo al cese del administrador judicial, José María Muñoz. Jamal Satli Iglesias, copropietario del club, declaró que «un señor que está investigado no puede estar al frente del Málaga CF. Ni él ni nadie de su equipo», añadiendo que Muñoz ha puesto «muchas trabas para temas de información» y no ha sido «la persona más transparente». Satli atribuyó el reciente ascenso del equipo únicamente a los jugadores y a la dirección deportiva.
José Carlos Aguilera, abogado de MEM, señaló que NAS Spain 2000 SL —sociedad que posee casi el 97% de las acciones del Málaga CF, con un 49% para BlueBay y un 51% para Nasir Bin Abdullah & Sons SL— debería haber dejado de estar administrada judicialmente. A pesar de que Abdullah Al-Thani recuperó el control de NAS Spain 2000 en abril, José María Muñoz mantiene su cargo como administrador judicial. BlueBay ha solicitado la convocatoria de una Junta General de NAS Spain 2000, pero según Aguilera, Muñoz «ha hecho oído sordo porque sabe que si se convoca, lo cesan».
BlueBay considera incompatible que Muñoz esté al frente del Málaga CF y de las empresas del jeque, lo que, según ellos, ha demorado los procesos judiciales. Aguilera explicó que NAS Spain presentó un recurso de apelación contra la propia empresa, alargando los plazos. Satli lamentó que «la justicia no va a la misma rapidez que las necesidades que puede tener un club y un proyecto que necesitamos que sea para ya», prometiendo transparencia para los socios una vez tomen las riendas.
La intención inicial de BlueBay no es denunciar directamente a Muñoz, sino intentar que «entre en razón». Sin embargo, la compañía se preocupa por el posible incumplimiento de resoluciones judiciales por parte de Muñoz, lo que podría llevar a una denuncia. Aguilera indicó que el club «está atrapado en una causa criminal a la que el club debe ser ajeno» y que hasta que Muñoz no se vaya, no podrán «soltar ese lastre». A pesar de ello, esperarán un «tiempo prudencial» antes de tomar medidas legales.
Rafael Corcoles, director de MEM, defendió la postura del grupo frente a las acusaciones de oportunismo, recordando el apoyo previo a la administración judicial y la experiencia de su grupo. Mencionó situaciones pasadas como la prohibición de entrada a la Junta de Accionistas en 2015 o un intento de venta de acciones sin el consentimiento de BlueBay, afirmando ser «los perjudicados de este proceso».




