La intervención se produjo el pasado mes de abril cuando los agentes localizaron a un hombre con una requisitoria judicial activa. Este individuo, que ya contaba con numerosos antecedentes policiales, fue hallado en la estación de tren de una localidad malagueña.
Durante la detención, el arrestado intentó oponer resistencia a los agentes y arrojó una bolsa de compras. Los guardias civiles recuperaron el paquete y descubrieron en su interior dos envoltorios con una sustancia blanca que, tras ser analizada, resultó ser 1,16 kilogramos de cocaína.
Los hechos, sumados a las diligencias instruidas, llevaron a su puesta a disposición de la autoridad judicial. Esta determinó su ingreso en prisión.




