El operativo, que se inició a primera hora de la mañana, ha transformado la rutina de los vecinos, quienes se despertaron con sirenas, controles y una presencia policial inusual. La intervención se extendió por diversas áreas de la Trinidad, un barrio que ha experimentado una creciente inquietud debido a la repetición de incidentes con armas de fuego en las últimas semanas.
Como resultado de esta acción, se han efectuado doce detenciones, se han realizado más de veinte registros y se han incautado varias armas. En el dispositivo participaron agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Málaga, unidades de intervención policial y efectivos adicionales desplazados para reforzar la operación.
La envergadura de la intervención sugiere una investigación más profunda, orientada a esclarecer la autoría de los tiroteos, determinar la posible conexión entre los distintos episodios y detectar la presencia de armas en manos de grupos establecidos en la zona. La Policía Nacional mantiene las diligencias abiertas y no se descartan nuevas actuaciones a medida que avancen los registros y el análisis del material confiscado.
El incidente más reciente ocurrió el jueves 16 de abril, cuando varias llamadas al 112 alertaron sobre detonaciones en la calle Carbonero, en el área de la Trinidad. Este suceso, que pudo involucrar a varias personas según los avisos, provocó una nueva movilización policial en esta zona sensible del distrito, que ahora se encuentra en el centro de la atención de las autoridades.




