El proyecto, denominado ‘RIMAS: Narrativas y Redes Interdisciplinares para la Inclusión Educativa y Social’, está coordinado por los investigadores Pablo Cortés (UMA) y Eduardo Fernández (Universidad de Valladolid). El equipo científico agrupa a una veintena de especialistas y colaboradores de universidades como la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (México) y la Universidad Nacional del Comahue (Argentina), además de centros educativos y entidades sociales y culturales de Andalucía, Castilla y León, Cataluña y México.
El objetivo principal de RIMAS es reforzar los vínculos entre escuelas, universidades y entidades culturales y sociales, promoviendo la creación de ecosistemas comunitarios de aprendizaje. Según sus impulsores, la sistematización de experiencias culturales, prácticas multisensoriales y narrativas permitirá sacar la innovación del ámbito académico y diseñar modelos de colaboración horizontales.
La iniciativa generará recursos y conocimientos para profesorado, alumnado, familias y organizaciones sociales, planteando un modelo de colaboración donde todos los agentes implicados aporten y se beneficien del intercambio y la creación colectiva. Uno de los hitos clave será ‘RIMAS OpenLab’, un espacio físico y digital abierto para la experimentación e intercambio de prácticas interdisciplinares y multimodales.
El proyecto se desarrollará en cuatro fases, comenzando con un mapeo narrativo y cartografía documental para identificar prácticas inclusivas. Posteriormente, se recopilará información sobre los elementos que sostienen los ecosistemas inclusivos y se creará el ‘RIMAS OpenLab’, un repositorio digital de recursos pedagógicos y propuestas para la transformación educativa, cultural y social.
RIMAS se enmarca en la convocatoria ‘Proyectos de Generación de Conocimiento 2025’ de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), subvencionado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades con cofinanciación de la Unión Europea. Con un presupuesto de 112.500 euros, el proyecto se ejecutará hasta el 31 de agosto de 2030 y contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 4 (Educación de Calidad) y 10 (Reducción de las Desigualdades).




